Una práctica de bondad amorosa para fomentar la aceptación

Escrito por equipo de Mindful – Traducido por Luminariaz

Pasamos mucho tiempo y energía deseando que nuestras vidas sean diferentes o “mejores”. La bondad amorosa nos ayuda a aceptarnos a nosotros mismos exactamente como somos.

Aceptar el amor de los demás y creer que merecemos ser felices no siempre es fácil. Considera cuánto tiempo pasamos muchos de nosotros deseando ser diferentes: reflexionando sobre el pasado, juzgándonos por nuestros errores, comparando nuestra vida con los demás, preocupándonos por lo que nos deparará el futuro. Todo esto agota una gran cantidad de nuestra atención. Al practicar la bondad amorosa, puedes tomar toda esa energía y redirigirla hacia ti de una manera positiva.

Al practicar la bondad amorosa, puedes tomar toda esa energía y redirigirla hacia ti de una manera positiva.

La bondad amorosa nos ayuda a centrar nuestra atención en un lugar dentro de nosotros mismos donde podemos fomentar el amor y la compasión, y dejar que florezca. Al cuidarte primero vos, abres espacio para luego incluir a otros en tu esfera de bondad.

Una práctica de bondad amorosa

Esta práctica de bondad amorosa es de Sharon Salzberg e implica repetir silenciosamente frases que ofrecen buenas cualidades para uno mismo y para los demás.

  1. Comienza por recordar tu propia bondad evocando las cosas que has hecho por tu buena disposición y celebrando con estos recuerdos el potencial de bondad que todos compartimos.
  2. Recita silenciosamente frases que reflejen lo que más deseas para vos de manera duradera. Algunas frases tradicionales pueden ser: “Que pueda vivir con seguridad. Que tenga felicidad mental, paz y alegría. Que tenga salud física libre de dolor. Que pueda vivir con facilidad “.
  3. Repite las frases con suficiente espacio y silencio entre ellas para que caigan en un ritmo que te guste dirigiendo tu atención a una frase por vez.
  4. Cada vez que notes que tu atención se dispersa, se amable con vos mismo y deja de lado la distracción. Vuelve a repetir las frases sin juzgarte.
  5. Después de un tiempo, visualízate en el centro de un círculo compuesto por aquellos que te han tratado con amabilidad o te han inspirado por y con su amor. Tal vez los hayas conocido o solo leído sobre ellos. Tal vez viven ahora o han existido histórica o incluso místicamente. Visualízate en el centro de ese círculo como receptor de su amor y atención, repite suavemente las frases de amorosa bondad para ti.
  6. Para cerrar la práctica, deja de lado la visualización y simplemente repite las frases durante unos minutos más. Cada vez que lo hagas estarás transformando tu antigua relación con vos y avanzando sostenido por la fuerza de la bondad y la compasión.

FOTO: Francisco Busellini. Marbella, España. 2019

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